Presa de Montejaque

Una obra singular de la ingeniería hidráulica del siglo XX

antigua Presa de los Caballeros en el entorno natural de Montejaque, rodeada de vegetación y formaciones rocosas.
Foto de Antonio Jordán (distributed via imaggeo.egu.eu)

La Presa de Montejaque, también conocida como Presa de los Caballeros o Presa del Hundidero, es una de las infraestructuras hidráulicas históricas más singulares de la provincia de Málaga. Situada en el término municipal de Montejaque, en plena Serranía de Ronda, constituye un ejemplo destacado del patrimonio industrial andaluz del siglo XX, tanto por su ambicioso diseño técnico como por su singular historia ligada a la geología del entorno.

Ubicación y entorno natural

La presa se levanta sobre el río Gaduares, afluente del río Guadiaro, en un estrecho desfiladero de roca caliza. Este enclave forma parte de un paisaje claramente kárstico, con abundancia de sumideros, cavidades y conducciones subterráneas, muy próximo al conocido sistema espeleológico Hundidero–Gato, uno de los más importantes de Andalucía. Estas características naturales condicionaron decisivamente el destino de la obra.

Origen del proyecto y finalidad

Los primeros estudios para su construcción comenzaron en 1917, y en 1921 el proyecto fue encargado a la empresa suiza Electrowatt, bajo la dirección del ingeniero Gruner, especialista en grandes infraestructuras hidroeléctricas. La finalidad de la presa era regular el caudal del río Gaduares y aprovechar el salto de agua para la producción de energía hidroeléctrica, integrándose en el sistema energético de la cuenca del Guadiaro.

Tipo de presa y diseño estructural

Presa de bóveda de doble curvatura

La Presa de Montejaque fue diseñada como una presa de bóveda de doble curvatura, una tipología muy avanzada para su tiempo. Este tipo de estructura permite transmitir la presión del agua hacia las laderas del desfiladero, reduciendo el volumen de materiales necesarios y dotando al conjunto de una gran esbeltez.

Datos técnicos principales

FICHA TÉCNICA: PRESA DE LOS CABALLEROS
Tipo de EstructuraBóveda (Arco de doble curvatura)
Altura sobre cimientos83,75 metros
Cota de Coronación693,50 msnm
Longitud de Coronación84 metros (cuerda del arco a la altura de la coronación de 66 m)
Espesor en Coronación3,00 metros (Delgadez extrema)
Espesor en la Base17,20 metros
Radio de Curvatura38 metros (Paramento aguas arriba)
Tipo de AliviaderoLámina libre / Labio fijo
Capacidad de Desagüe320 m³/s
Volumen de HormigónAprox. 28.000 m³
Capacidad del Embalse36 Hectómetros cúbicos (teóricos)
Presupuesto OriginalAprox. 5.000.000 de pesetas (1924)
Coordenadas GPS36.721453, -5.239322
Ubicación GeográficaGarganta de los Caballeros (Río Gaduares)
Hito HistóricoPrimer alivio de agua: 13 de febrero de 2026

Datos técnicos contrastados según el BOJA (2023) y el proyecto original de 1927.

Coronación

Con una longitud de 66 metros y una delgadez extrema de solo 3 metros, la coronación es el máximo exponente del diseño en arco de doble curvatura de esta obra. Según los registros técnicos de 1927, su estructura de hormigón fue diseñada para ser elástica y funcional, permitiendo el acceso a los sistemas de medición y control. Hoy, este estrecho paso se mantiene como un mirador excepcional sobre el desfiladero, permitiendo observar cómo la presa se encaja con precisión milimétrica en la roca caliza.

El aliviadero

El aliviadero o “rebosadero” de la Presa de los Caballeros (Montejaque) es de lámina libre, sin compuertas y sin capacidad de regulación, y está situado en la margen izquierda. El agua entra de forma natural al sistema de sifones.
En el BOJA se indica que su caudal máximo de desagüe se calculó en 320 m³/s.

Durante el episodio de lluvias de febrero de 2026, la presa comenzó a desembalsar por los aliviaderos superiores mediante un sistema de sifones. Según la Junta, el agua entró al sistema a las 08:42 h y los sifones entraron en carga a las 09:02 h, con el nivel a unos 22 cm de la coronación; en ese momento se comunicó un caudal de salida en torno a 200 m³/s (frente a una estimación inicial de 345 m³/s).

La Junta explicó que el agua desembalsada estaba transitando por el sistema subterráneo de la Cueva del Hundidero (de varios kilometros de galerías) y reapareciendo por la Cueva del Gato, lo que contribuye a laminar el caudal antes de su incorporación al río Guadiaro.

Problemas geológicos y abandono del proyecto

Aunque el muro de la Presa de los Caballeros se completó en 1924, pronto se comprobó que el agua se filtraba a través del subsuelo, impidiendo la formación de un embalse estable. La explicación está en la naturaleza del macizo: son calizas (ricas en carbonato cálcico) que, al contacto con el agua, se disuelven y van generando y ampliando huecos, conductos y cavidades, lo que incrementa la permeabilidad del terreno.

El BOJA describe este fenómeno como la razón fundamental por la que el pantano de Montejaque “no pudo ser operativo”: en época de lluvias el agua puede alcanzar cierta altura, pero al terminar el episodio el embalse empieza a vaciarse, y además el tiempo de vaciado disminuye con el paso del tiempo, señal de que las vías de filtración van creciendo. Tras sondeos y comprobaciones, se detectaron “infinidad de grietas” y una porosidad muy distribuida; se intentó corregir el problema con inyecciones y con rellenos con asfalto, logrando reducir filtraciones, pero el proyecto terminó abandonándose por no resultar rentable debido a su elevado coste.

En síntesis: el problema no fue el muro, sino el “vaso” y su entorno kárstico, conectado funcionalmente con el sistema Hundidero–Gato, que hace prácticamente imposible embalsar agua de forma permanente en este punto.

El Pantanillo: embalse auxiliar de la obra

Durante la construcción se levantó un pequeño embalse auxiliar conocido como El Pantanillo, situado en el arroyo del Cupil. Su función fue abastecer de agua tanto a las obras como al campamento de trabajadores, resultando esencial para la logística del proyecto.

Trabajo y organización durante la construcción

La presa se ejecutó con una intensa organización del trabajo, mediante tres turnos diarios de ocho horas, y con la participación de numerosos obreros de Montejaque y pueblos cercanos. La obra supuso un importante impulso económico para la zona durante su construcción.

Valor patrimonial y estado actual

Aunque nunca fue operativa, la Presa de Montejaque se conserva estructuralmente estable y ha sido reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC) por su valor histórico, técnico e industrial. Hoy es un enclave de gran interés para el turismo cultural, el senderismo y la divulgación del patrimonio industrial.

Cómo llegar a la Presa de Montejaque

La Presa de Montejaque o Presa de los Caballeros se encuentra en un entorno natural de difícil acceso, por lo que la visita requiere planificación previa y se recomienda realizarla a pie a través de rutas señalizadas.

Acceso por carretera

El punto de referencia principal es la localidad de Montejaque, situada en la Serranía de Ronda.

  • Desde Ronda, se accede por la carretera A-374 en dirección a Algodonales.
  • Tras pasar el desvío hacia Benaoján, se toma la MA-8403, que conduce directamente a Montejaque.
  • Una vez en el núcleo urbano, es necesario continuar hacia el entorno del Hundidero por MA-8403 hasta el Aparcamiento Cueva del Hundidero

Acceso a pie

La forma habitual de llegar hasta la presa es a pie, mediante senderos que discurren por el valle del río Gaduares:

  • Existen rutas senderistas que parten desde las inmediaciones del Hundidero y el entorno natural del río.
  • El recorrido presenta tramos irregulares y desniveles, por lo que se recomienda calzado adecuado y precaución, especialmente tras episodios de lluvia.
  • No es un acceso apto para vehículos convencionales ni para personas con movilidad reducida.

Recomendaciones para la visita

  • Consultar previamente el estado de los caminos y senderos.
  • Evitar la visita en días de lluvia o crecidas del río.
  • Respetar el entorno natural y el patrimonio industrial.
  • No acceder a zonas no señalizadas ni a estructuras interiores de la presa.

La polémica sobre la idoneidad de la presa

La Presa de los Caballeros de Montejaque nació envuelta en debate porque el lugar parecía perfecto para embalsar desde un punto de vista topográfico, pero no lo era tanto desde el punto de vista geológico. El vaso se asienta sobre un terreno kárstico calizo, muy fracturado y permeable, lo que favorece que el agua se filtre y “desaparezca” hacia el subsuelo.

Esa fue la clave de la polémica: mientras algunos técnicos consideraban viable construir la presa, otros advirtieron que las filtraciones podían arruinar el proyecto. En crónicas locales se cita el contraste entre geólogos a favor (Gavala) y en contra (Fleury), ya en los primeros años del siglo XX.

Con el paso del tiempo, los hechos inclinaron la balanza: al comprobarse la pérdida de agua, se intentó taponar fisuras con cemento y asfalto, e incluso impermeabilizar con arcilla, pero sin lograr una explotación estable del embalse. Hoy, esta historia se utiliza a menudo como ejemplo didáctico en ingeniería: una gran obra condicionada por la hidrogeología del emplazamiento y por la importancia de los estudios del terreno antes de construir.

Lluvias de febrero de 2026 y la presa

Las lluvias de febrero de 2026 elevaron el nivel de la Presa de los Caballeros (Montejaque), lo que llevó a la Junta de Andalucía a mantenerla permanentemente monitorizada y con vigilancia 24 horas. La administración comunicó que el escenario contemplado era un “eventual rebase controlado”, dentro de la normalidad para este tipo de infraestructuras, y descartó que se estuviera hablando de una rotura.

Como medida preventiva, se ordenó el desalojo de la Estación de Benaoján, el núcleo más próximo aguas abajo, ante la posibilidad de un aumento del caudal del río Guadiaro. En esas comunicaciones se explicó que el agua, tras rebasar, circularía por el sistema Hundidero–Gato antes de incorporarse al Guadiaro, y también se atribuyeron los ruidos y vibraciones percibidos por vecinos a fenómenos hidrogeológicos normales en episodios de lluvias prolongadas e intensas.

Noticias (13 de febrero de 2026): desembalse de la Presa de los Caballeros

Vídeo del desembalse dela Presa de Montejaque el 13 de febrero de 2026

El 13 de febrero, la Presa de los Caballeros de Montejaque comenzó a desembalsar agua por los aliviaderos superiores. Según informó la Junta de Andalucía, el mecanismo de sifones de esta infraestructura (construida en 1924) entró en carga a las 9:02 h, después de que el agua alcanzara el sistema de aliviaderos sobre las 8:42 h, cuando el nivel estaba aproximadamente a 22 cm de la coronación.

Tal y como se esperaba, el agua está circulando por el sistema subterráneo de la Cueva del Hundidero, recorriendo cerca de ocho kilómetros de galerías, y reapareciendo por la Cueva del Gato antes de incorporarse al cauce. El caudal de salida estimado era de 345 m³/s, pero en ese momento se estaba registrando una salida de alrededor de 200 m³/s, lo que, según la Junta, indica que la laminación del sistema de cuevas está siendo “aún mejor de lo previsto”.

Más información (recursos y organismos)


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